Retomamos la actividad en el blog de Mamandoo para seguir hablando de las crisis de lactancia.

Empezamos con la primera, que suele ocurrir entre los 15-20 días de vida del bebé. Se trata de una crisis de producción pura y dura. De repente, el bebé que había seguido unas pautas de comer-dormir bastante regulares, comienza a no parecer saciado, quiere estar todo el tiempo mamando y si se suelta vuelve a pedir de nuevo al poco rato, llorando desconsolado. Puede incluso regurgitar bastante leche, pero querer continuar mamando.

Este comportamiento se debe a la necesidad de aumentar la producción de leche. El bebé está creciendo y necesita comer más. Teniendo en cuenta que el pecho funciona como una fábrica, cuanto más demande el bebé más leche se producirá, por lo que, mamando con mucha frecuencia e intensidad durante unos días, se consigue el objetivo, y el bebé volverá a estar más tranquilo y espaciar las tomas.

La mamá (como casi siempre) tiende a pensar que no tienen leche suficiente, sobretodo porque empieza a no tener los pechos tan duros como al principio. A esto se le suman los comentarios de los muchos “opinólogos”: “Este niño se queda con hambre” “Necesita una ayudita”.  Si el bebé ya ha recuperado el peso del nacimiento, moja pañales y hace al menos unas 2 deposiciones al día, no hay de qué preocuparse. Sólo hay que dejar que el bebé mame todo lo que quiera, tener MUCHA PACIENCIA Y CONFIANZA y en unos días la crisis habrá pasado. Eso sí… la mamá va a estar muy ocupada dando teta, así que necesitará que alguien se encargue de todo lo demás en casa.

 

Durante las próximas semanas en Mamandoo vamos a hablar un poco sobre las crisis de lactancia. Desgraciadamente muchos padres (y sobre todo los conocidos "opinólogos") desconocen su existencia, incluso los profesionales sanitarios las suelen pasar por alto. Y empiezan los comentarios como: "este niño se queda con hambre" y enseguida siembran en las madres la gran duda... TENDRÉ LECHE SUFICIENTE??? Y si cae una "ayudita" y luego otra, y otra,... se van reduciendo tomas. El pecho funciona como una fábrica, que produce exactamente la cantidad de leche que el bebé necesita. Si con las introducción de las "ayuditas" el bebé mama cada vez menos, el pecho entiende que no necesita tanta leche y cada vez produce menos, hasta que finalmente acabamos teniendo historias de lactancias satisfactorias, que por desgracia acaban con un: "me quedé sin leche!"

Y es que cuando estas crisis llegan lo importante es estar informados, preparados, concienciados, y que los padres hagan oidos sordos a esos "opinólogos" y entiendan que ante una crisis de lactancia lo que hay que hacer es justo lo contrario: Dejar que el bebé mame lo que quiera, que él es el que sabe lo que necesita, que mamando más o menos es su forma de dar directrices al pecho de su madre para que de esta forma se produzca justo la cantidad de leche que necesita. Sólo hay que tener MUCHA PACIENCIA Y CONFIANZA

Queda inaugurado el blog con su primera entrada, y... ¡Mamandoo quiere hacerte un regalo!

En esta infografía podrás encontrar algunas claves para conseguir una lactancia exitosa, pero recuerda lo más importante... ¡SIGUE TU INSTINTO!

Tener información previa sobre algunos de los aspectos que aquí se detallan puede ayudarte a que el inicio de la lactancia sea satisfactorio. Si quieres ampliar tus conocimientos con Mamandoo, te invito a asistir al próximo taller para embarazadas: "Lactancia Materna, todo lo que no te han contado..."